jueves, 8 de abril de 2010

JESÚS Y EL AGUA VIVA

JUAN 4:1-30 [JUAN 4:14]

Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.


Esta Palabra de Juan, trata sobre la conversación entre Jesús, y una mujer samaritana. Esta mujer no tenía el propósito y la felicidad verdaderos. En su interior tenía un vacío espiritual que llenaba con las cosas del mundo; encontrando solo decepción y fracaso, a Jesús le fue necesario pasar por su vida, mostrándole el don de Dios, y el agua viva.
Oro para que a través de esta palabra aceptemos a Jesús como nuestro verdadero objeto de adoración que sacia de verdad nuestra sed espiritual.

1.- “Dame de Beber” (1-15)

Miren el versículo 1 El Señor comprendió que los fariseos escucharon los rumores que Jesús hacia y bautizaba mas discípulos que Juan.

Era el tiempo de primavera en la obra de predicación para Jesús. Los hombres escuchaban la palabra de Jesús y le seguían. Estos comentarios habían llegado al oído de los fariseos, quienes buscaban hacer disensión entre los discípulos de Juan y de Jesús. Sin embargo Jesús prefirió salir de Judea, y se fue de nuevo a Galilea para evitar cualquier problema. En el corazón de Jesús reinaba el deseo de hacer la voluntad de Dios, Jesús no quiso una discusión con los fariseos, sino que, edificó la vida de los hombres llevándoles la palabra de Dios. Y la esperanza verdadera.

Miren el versículo 4 y vamos a leerlo “Y le era necesario pasar por Samaria”, Se podría pensar que esa necesidad, era porque Samaria era la ruta directa a Galilea, sin embargo, la costumbre de los Judíos era evitar, de cualquier manera, pisar la tierra de Samaria, aun haciendo el doble del camino, viajando por el valle del Jordán. ¿Por qué lo hacían así? Entre los judíos y los samaritanos, había enemistad. Después de ser división entre Israel del Norte y Judea que es Israel del Sur, los pueblos del Israel del Norte desobedecieron a Dios y sirvieron a los ídolos. Dios les destruyó a través de la fuerza de Asiria. Y Asiria llevó a todos los hijos de Israel a su tierra e hizo inmigrar a los pueblos de Asiria a la tierra de Samaria. Así la sangre de los samaritanos fue mezclada con la sangre de los gentiles. Según los judíos, Samaria era una tierra despreciable, por perder su pureza racial, y adquirir, costumbres gentiles, como la idolatría. En la cima del monte Gerizim, edificaron un templo como el de Judea. Ellos veneraban su monte sagrado y hacían ahí sus ritos.

Jesús era Judío, pero a Jesús “le era necesario pasar por Samaria”, Esta necesidad no era para llegar más rápido a Galilea, sin gastar tanto sus sandalias nuevas; la Biblia hace énfasis cuando dice, “le era necesario”, Jesús tenía el deseo ardiente de servir la voluntad de Dios predicando el evangelio de salvación aun en la tierra “rechazada” de Samaria. Para Jesús aún los samaritanos eran las ovejas que tenían que estar en su redil. Jesús no solo es el Señor de los judíos, sino que la gracia y el Don de Dios también es para los gentiles. El día de Hoy, Jesús espera que su evangelio de salvación sea recibido en el corazón de cada uno de nosotros y que sea predicado a todas naciones del mundo.
Miren el versículo 6. Siendo como la hora sexta, Jesús cansado del camino, llegó al pozo de Jacob, en Sicar pueblo de Samaria. La hora sexta, era el medio día, el tiempo en que el calor es mas intenso. Este pozo estaba de paso entre Jerusalén y Galilea; Jesús y sus discípulos habían recorrido casi 50 Kilómetros para llegar ahí; Yo no soy muy bueno para las distancias y los números pero si me gustan las computadoras e internet por eso para entenderlo mejor, utilicé Google Maps ®, y descubrí que esta distancia sería como viajar “en línea recta” desde el centro de UBF CUCSH, hasta la bonita laguna de Chapala, ¡Con qué razón la Biblia dice que Jesús estaba Cansado del camino!
Jesús sufrió todos nuestros padecimientos y nuestras debilidades, siendo el Hijo Unigénito de Dios, se despojó de su poder y gran gloria, haciéndose el hombre más humilde en la tierra. ¿Por qué quería Jesús venir al mundo a sufrir? Jesús conoció la necesidad de nuestro corazón y quiso venir personalmente a saciar esa necesidad, dándonos a conocer el verdadero objeto de adoración y el agua viva.

Miren los versículos 7 y 8. Mientras los discípulos compraban comida, El Señor encontró un lugar junto al pozo de Jacob, siendo la hora más calurosa del día, ese pozo seria un lugar muy fresco para descansar por un momento. De pronto, una mujer Samaritana se acercó para sacar agua… ¡Un momento!... ¿Por qué esta mujer prefería ir al pozo, a la hora sexta, donde el calor es insoportable?

La sociedad de ese tiempo era una sociedad muy estricta; Las mujeres no tenían la libertad para salir a la calle a platicar con otras mujeres; a falta de sitios como: Twitter ®, Facebook ® o MySpace ®, este pozo vendría a ser el único lugar para socializar, contestar test, jugar fishville o framville y compartir las ultimas noticias más sobresalientes de todas sus amigas; ahí era donde se pasaban los tips de belleza de sus revistas Vanidades ® edición Samaria. Entre algunos de los rumores se podría escuchar algo como: “No están ustedes para saberlo, ni yo para contarlo pero… ¿Sabían que esa mujer llamada samaritana encontró a otro hombre 12 años más joven que ella?”

Así, el pozo era una plaza femenina, donde se compartían las últimas noticias y donde con mucha libertad se carcajeaban. Pero, la mujer samaritana no asistía al pozo con las otras mujeres ni en la fresca mañana ni en el templado atardecer; sin duda podemos ver en esta Samaritana, a una mujer solitaria y despreciada. Pero, ¿por qué la rechazaban?... si nos adelantamos un poco y vemos el versículo 18; Jesús confirma lo que era el secreto a voces de esta mujer, ella había tenido cinco maridos, y ahora estaba con un hombre sin casarse… “hijole” llevaba cinco maridos, y ahora hasta un amante… aun en nuestro tiempo, esto parece un record Guiness.
¿Cómo no ser rechazada? imagínense tener cinco ex suegras, mas de 5 ex cuñadas y ya ni contamos las ex primas políticas, o las ex novias de sus ex maridos. Vamos a comprender un poco más la situación: Los Romanos despreciaban a los pueblos colonizados, todos los pueblos colonizados despreciaban a los judíos, a su vez, los judíos despreciaban a los samaritanos, los hombres samaritanos despreciaban a las mujeres samaritanas, y las mujeres samaritanas despreciaron a esa mujer samaritana. Por tanto, ella era la persona más despreciada del mundo. Por eso, ella venia sola en medio del calor, antes de tener que escuchar los comentarios y acusaciones que hacían doler su corazón.

Jesús conoció la sed en su corazón, Él es el buen pastor, que da su vida por las ovejas; Entonces ¿cómo fue que Jesús le ayudó? Veamos el versículo 7b y vamos a leerlo juntos; Jesús le dijo: “dame de beber”. Con estas palabras aprendemos varias aspectos de Jesús, Primero; tuvo la iniciativa de entablar una conversación con esta mujer dolida y abrir un poco su corazón; Segundo en esas palabras no había la condenación; como la de los Judíos o de los mismos Samaritanos; Tercero, con estas palabras, Jesús quitó todo respeto de su corazón, dejando toda la gloria celestial, para ponerse aun en un nivel debajo de la mujer, solo para abrir su corazón. En Jesús encontramos el Príncipe celestial, dispuesto a dejar toda su gloria, solo para acercarse a nuestro corazón, y con su preciosa misericordia quitar la dureza, para que este pueda recibir la palabra.
Jesús no vio a la Samaritana como una mujer despreciable, o pecadora; sino que Jesús vio a la mujer como un alma preciosa que necesitaba restaurar la imagen de Dios en su interior. Wow!!! Que maravillosa humildad de Jesús el Príncipe celestial!; este era un hermoso encuentro, sin embargo ¿Cómo fue la respuesta de la mujer? Veamos el versículo 9 ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Estas palabras solo rechazaban a Jesús; sin embargo en Jesús no había el amor propio, ni guardaba orgullo en sí. Entonces en lugar de terminar tajantemente esa conversación, Jesús con mucho amor le dice en el versículo 10: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva, Jesús estaba dispuesto a darle a conocer el Don de Dios y entregarle el Agua viva.
*******
Aunque Jesús fue muy amable, la Mujer reaccionó muy fríamente. Pero, con amor, Jesús comprendió la ignorancia espiritual de esa mujer e incluso le ofreció un regalo. ¿Qué era lo que Jesús quería regalarle? Este regalo era el don de Dios. Jesús vino hasta ese lugar caminado aún en el tiempo más caluroso del día para darle ese regalo de Dios. Esa mujer hasta ahora había recibido muchos regalos. Cuando ella era jovencita, en su cumpleaños, todos los muchachos de ese pueblo le regalaban rosas, tanto que había una falta masiva de rosas en el pueblo. Cuando ya no era tan jovencita, le gustaban más los regalos caros. Entonces le regalaban collares, anillos, aretes, vestidos, carros… Su problema era que cuando recibía regalos ella se sentía muy bien, pero ese gozo se terminaba muy rápido y todos sus regalos comenzaban a aburrirle entonces buscaba a los muchachos con los mejores regalos. Ese es el problema de los regalos terrenales el gozo que producen no es para siempre. Pero, el regalo que Jesús le estaba ofreciendo era el regalo celestial. El regalo de Dios produce un gozo que no se acaba en un momento, sino que ese regalo celestial produce un gozo verdadero y eterno. Jesús le dice que ese regalo es el agua viva.

Cuando Jesús le habló del agua viva, la mujer pensó solo en el agua del pozo la que corre en lo más profundo. Y esa mujer recordó que hace un momento Jesús le pedía de beber, pero ahora Jesús le ofrecía el agua viva y ni siquiera tenía un cantarito para sacar el agua del pozo. Por eso le preguntó: “Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?” Es claro que Jesús hablaba del agua celestial, pero la mujer pensaba solo en el pozo. Aunque los hombres saben que las cosas del mundo son limitadas, aman las cosas del mundo. El pozo de Jacob durante de más de 2000 años, saciaba la sed de los hombres el agua de su interior. Por eso las personas echaban sus cantaros una y otra vez para saciarse. En nuestro tiempo los hombres echan su cántaro en el pozo de reconocimiento, en el del amor humano, en el de vanidad o en el de los placeres. El Cuerpo humano está compuesto por 70% de agua por lo cual el agua es indispensable en nuestra vida. Dicen que si nuestro cuerpo pierde hasta el 10% nuestra vida peligra y si llegamos hasta 5% quedamos completamente inocentes. Así como nuestro cuerpo necesita agua, a nuestra alma también le es necesaria el agua viva para saciarse. El agua viva que sacia nuestra alma es el Espíritu Santo. Cuando Dios creó al hombre, lo formó del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida. Por tanto, para el hombre le es necesario el aliento de vida de Dios, que es el Espíritu Santo. Jesús vino al mundo para darnos este espíritu santo. Siendo Jesús la fuente del Espíritu Santo al recibirle el nos derrama al espíritu santo sin cesar. Entonces nuestra sed se sacia fundamentalmente y recibimos la felicidad y gozo verdadero.
*******
Jesús reconoció la sed espiritual de esta Samaritana y él quería saciar esa sed, vamos a leer los versículos 13 y 14: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. Hay dos tipos de sed, la física, esa que hace nuestros labios secos, y la sed espiritual, esa que llenaba de tristeza a la mujer Samaritana. También existen dos tipos de agua, la del mundo, que es como la del pozo, que cada día hay que sacarla y beberla, y el agua viva de Jesús, que es la que vine directamente del trono de Dios, y que al recibirla es una fuente de agua que salta para vida eterna.
Esta mujer trató de saciar su sed espiritual buscando el amor de los hombres y se casó varias veces tratando de encontrar un hombre que pudiera saciar su sed, pero solo encontró decepción y tristeza. Entonces ¿qué tenía que hacer para saciar esa sed espiritual? necesitaba el agua viva de Jesús, para obtenerla primero debería de conocer el verdadero Don de Dios, es decir a Cristo, y creer verdaderamente en el. En Juan 7:38 dice: El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Cuando creemos en Jesús, Dios nos da el Espíritu Santo, nuestro corazón está lleno del Espíritu Santo y nos hace tener nueva esperanza en el Reino de Dios entonces el gozo celestial se deposita en nuestro corazón.

Veamos el versículo 15, la mujer le dice a Jesús: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. La mujer estaba cansada del agua del pozo, es decir de buscar la satisfacción en el mundo porque solo encontraba decepción y tristeza. Su corazón ahora tenía la necesidad del agua que Jesús le ofrecía. Jesús con mucho amor y paciencia abrió el corazón de esta mujer y le dio a conocer el agua viva. Todos los hombres necesitan saciar esa sed espiritual. Sin embargo, sin conocer el Don de Dios, solo intentan saciar la sed espiritual con el agua del pozo. Es decir con las cosas del mundo, saciando el deseo de poder y de conocimiento; usando todas sus fuerzas para lograrlo. Pero solo encuentran la decepción y la tristeza en su corazón. Finalmente ella comprendió que la verdadera satisfacción estaba en el agua viva que Jesús le ofrecía.

Segunda parte, “Llama a tu marido” (16-26)

Cuando esta mujer le pidió el agua viva, ¿Qué fue lo que Jesús le dice? Vamos a leer el versículo 16: Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. Estas palabras serian una mala sorpresa para la mujer, al pedir el agua viva a Jesús, tendría una sonrizota de oreja a oreja, pero esta petición de Jesús se sentiría como un baldazo de agua fría.

Jesús acababa de tocar un tema muy delicado de la vida de esta mujer. Ella no quería escuchar ningún comentario de sus cinco esposos y un amante, por eso evitaba a las demás mujeres samaritanas del pozo. ¿Por qué Jesús, tocaría este tema tan vergonzoso de la mujer? Jesús parece muy malo, con esa petición que le hace a la mujer. Pero en estas palabras estaba el amor divino de Dios. Quizá la mujer pensaba que su verdadero problema era que no encontraba su príncipe azul o que su problema era que el pueblo de Samaria la rechazaba y no comprendían su corazón. Sin embargo las palabras de amor divino de Jesús, le hicieron reconocer que el problema estaba en buscar la satisfacción espiritual en el mundo. El pecado la esclavizó y ella perdió el temor santo a Dios y solo fue presa de su deseo de mujer, mendingando por el amor de los hombres, y aunque se había casado cinco veces no encontraba, ni encontraría, saciar su sed espiritual. Al contrario, tenía una profunda herida en su corazón por ser una mujer rechazada.

Con las palabras “Ve, llama a tu marido, y ven acá.” Jesús quiere sanar su interior manchado y recuperar la imagen de Dios, despertando su conciencia adormecida, y ayudándole a reconocerse como pecadora delante del Señor. Estas son las palabras del verdadero amor que hacen reavivar nuestro interior.

¿Qué hizo la mujer cuando escucho esta petición? Veamos el versículo 17. Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Ella muy apresuradamente le dice No tengo marido. Aunque ella mintió, Jesús con amor y sin juzgar le habla las palabras de verdad. Miren los versículos 17b y 18 “Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad” Las palabras de Jesús hacían ver claramente el pecado de la mujer, y le habrían los ojos espirituales, entonces comenzó también a preguntar las cosas espirituales a Jesús. Ella le dice en el versículo 19b: “Señor, me parece que tú eres profeta.” La mujer reconoce a Jesús como un hombre de Dios y ya no más como un judío cansado del camino. En el versículo 20, la mujer pregunta a Jesús sobre la adoración. Pero ¿Por qué ella se interesaría en la adoración? La adoración es entregarse y depender completamente en alguien o en algo y entregar su amor verdadero. Esta mujer siempre tuvo el deseo de adorar, pero nunca conoció el don de Dios y nunca bebió de la verdadera agua viva. Sino que solo busco su objeto de adoración en el amor egoísta de los hombres del mundo, encontrando tristeza y decepción. Teniendo la vida fracasada.
Jesús le enseña el verdadero objeto de adoración, Leamos los versículos 21 y 22: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.
Los judíos pensaron que deben adorar a Dios sólo en el Templo de Jerusalén. Y los samaritanos insistieron en que tenían que adorar en el Monte de Gerizim. Pero Jesús enseña que la adoración verdadera no consiste en el lugar. Dios es espíritu. Por tanto, en donde estemos debemos adorar a Dios con nuestro corazón verdadero y debemos adorarle conforme a la palabra. Y las palabras “la salvación viene de los judíos”, Significan que la salvación solo viene por la gracia de Dios a través de Jesús. Él moriría en la cruz, por esa mujer, Jesús murió por mí en la cruz. También murió por ti, que has venido hasta huaxtla a esta conferencia.
Vean el versículo 23, Dios está buscando a los verdaderos adoradores, a los hombres y a las mujeres como la mujer samaritana; aun cuando no merecemos su gracia. Dios ve nuestra vida como preciosas almas que necesitan recuperar la imagen de Dios
En la universidad hay muchos jóvenes que sin saberlo buscan a Dios como esta mujer samaritana. Y si estamos escuchando esta palabra es porque Jesús nos ha buscado y quiere que seamos los verdaderos adoradores, que adoran en espíritu y en verdad.
Veamos el versículo 25: Le dijo la mujer “Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.” Al decir estas palabras, en su interior estaba la verdadera esperanza en Cristo, el cual le resolvería todos los problemas de su interior, de Cristo conocería toda la verdad adquiriendo la esperanza verdadera. Su corazón arrepentido estaba listo para recibir a Cristo y el agua viva.
Entonces la mujer escucharía una frase que cambiaría su vida, veamos el versículo 26 y vamos a leerlo juntos: Jesús le dijo: “Yo soy, el que habla contigo.” Ella recibió toda la verdad personalmente de Cristo y el agua viva verdadera, que sacio completamente su sed espiritual, ella ya no busco más el amor en el mundo ni en los hombres, ella encontró a su marido verdadero en Cristo Jesús, reconociéndole como verdadero objeto de adoración, al cual le entregaría su corazón.
En ese momento en el corazón de la mujer, desapareció toda carga, queja, tristeza y desesperación, ella sintió la felicidad y el gozo verdadero en su interior. No pudo aguantar el deseo de salir corriendo a testificar que había encontrado al Cristo a quien entregaría su vida completamente, La samaritana encontró en Cristo al marido verdadero.
Testimonio de vida
Hola mi nombre es Jesús Rosas, para los que no lo saben, nací en la ciudad de Guadalajara Jalisco, estudié la carrera de ingeniería en computación en la universidad de Guadalajara. Tengo 27 años, conozco a Cristo desde la universidad hace 7 años. Los profesionales dicen que las comportamientos y conductas las aprendemos desde la niñez desde nuestro hogar; siempre he sido tímido, serio y casi no me gusta hablar con las personas, hasta que logro adquirir algo de confianza en ellas. En mi familia crecí rodeado de muchos problemas familiares y esto me hizo ser un niño nada sociable.
Aunque desde chico era muy amable, me era muy difícil hacer amigos, por el complejo de inferioridad que tenía en mi interior; no encontraba sentido a mi vida y sentía una profunda tristeza en mi corazón. En muchas ocasiones pasaba toda la noche llorando sin que nadie se diera cuenta, hasta que me quedaba dormido, Neciamente le reclamaba a Dios por el tipo de vida que me había permitido vivir y crecí con muchas ideas fatalistas hasta llegué a tener deseos de quitarme la vida en varias ocasiones.
En la universidad mi principal meta era cambiar de estilo de vida, dejar por un lado ese complejo de inferioridad, quería ser el mejor de la escuela, terminar muy bien mi carrera y obtener un trabajo de lujo, para olvidarme de todo y de todos. Me quería comer el mundo en un dos por tres, sin embargo pronto la realidad me calló como un balde de agua fría. Mis calificaciones no eran como las del mejor estudiante de la carrera y aunque me esforzaba muchísimo no podía tener el promedio que quería. Constantemente caía en crisis llegándome a sentir solo y triste, viviendo mi vida sin sentido y sin una meta.
Puedo decir que nunca me interesó el alcohol, las drogas o el cigarro, y nunca he tenido problemas con ellos, sin embargo esto no quiere decir que nunca he llegado a tener adicciones, trate de llenar esa tristeza y ese complejo de inferioridad a través de la pornografía, la hice mi estilo de vida y pasaba muchísimas horas e incluso dejaba de dormir para satisfacer esa adicción. También llegue a buscar satisfacer mi deseo carnal, personalmente. Nuca fui el tipo de joven que tiene muchas novias esto porque no me gustaron ni creía en los compromisos amorosos, en cambio llegué a tener varias relaciones ocasionales y sin compromiso con varias compañeras de la universidad.
Este pecado era ese veneno dulce que al instante me hacía sentir bien, sin embargo cuando regresaba a mí realidad, siempre me sentía peor, cada vez necesitaba más para tratar de llenar mi interior. Ya no sentía respeto por las mujeres, me había convencido que el verdadero amor no existía. Me identifico con esta mujer samaritana ya que también llegué a sentir esa sed de vida, siempre sentía un vacio en mi interior que trate de llenarlo de muchas cosas pero nunca se satisfacía.
Yo se que siempre he dicho que la universidad de Guadalajara es la mejor universidad del mundo, espero no decepcionarlos pero hoy seré realista y, aunque ustedes no lo crean, la universidad de Guadalajara no tiene el mejor grado académico. Pero no se desanimen… seguiré diciendo que es la mejor del mundo… ya que hay una única razón, que la hace la mejor universidad del mundo, a mi Señor Jesús le fue necesario pasar por la Universidad de Guadalajara para encontrarse con mi interior vacio y decepcionado, para llenarlo con el Agua viva.
Aunque era de esos jóvenes que siempre estaba sonriendo, realmente mi interior estaba lleno de la tristeza. A través del estudio de la biblia Jesús tuvo la iniciativa de conversar con este sucio pecador, él me buscó y quiso restaurar mi interior, a través del estudio de la Biblia conocí el Don de Dios y el agua viva a Jesucristo mi salvador; con muchas palabras de amor, Jesús me hizo reconocer el pecado de mi interior y provocó que desde mi interior brotara el arrepentimiento. El estudio de la biblia me hizo reconocer a Dios y a Jesús como el verdadero objeto de adoración. Me sentí realmente amado y naturalmente quise entregar mi vida para el Señor.
Oro para que cada día pueda recordar la gracia de Dios sobre mi vida, la palabra y el perdón de Dios llenaron mí interior y el gozo inundo mi vida, Jesús no vio mi vida como despreciable, sino que me permitió restaurar mi interior y me dio un propósito verdadero. Por gracia me llamó como pastor para los jóvenes de la universidad para predicarles y llevarles la palabra de Dios, así ellos conocerán el Don de Dios y el agua viva que es Jesús.
Conclusión: En el interior de los hombres, existe la sed espiritual y es necesaria el agua viva para satisfacerla; esa agua viva no la podemos encontrar en las cosas del mundo, sino que viene del trono de Dios a través del cordero que es Jesús; cuando reconocemos a Jesús como el Don de Dios y creemos verdaderamente en él, fluye desde nuestro interior felicidad, paz y amor verdaderos. Dios nos da una vida con propósito.
Dios es nuestro verdadero objeto de adoración. Entrégale tu vida a él. El Señor busca a los verdaderos adoradores, estos somos tú y yo; entonces, adoremos a Dios en espíritu y en verdad, entregándole todo lo que somos.
Publicar un comentario en la entrada