sábado, 12 de febrero de 2011

SED SANTOS EN TODA VUESTRA MANERA DE VIVIR

Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;

Le doy gracias a Dios por esta palabra, la cual me hace recordar del amor y de la preciosa voluntad que tiene Dios para mi vida. ¿Cuál es esa voluntad? Estando en la vida de fe pueden llegar muchas dudas y muchas confusiones que he llegado a crear en mi cabeza. ¿A quién sirvo? ¿A quién sigo? ¿Cuál es mi propósito? ¿Dónde está mi meta?

Cuando llego a relajar lo suficiente la vida de fe, comienzo a perder el destino de mi vida, comienzo a perder de vista la meta y el verdadero propósito de mi vida. ¿Qué es lo que la palabra me dice al respecto? “ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado” 1 Pedro 1:13.
La palabra es clara, preparar mi vida en entendimiento de la palabra de Dios, la guía de mi vida tiene que ser completamente la palabra de Dios, no hay otro camino correcto por el cual tengo que caminar. Mi esperanza completa debe de estar puesta en la venida de mi señor Jesús.

Dios llamo mi vida y la prepara cada día, con mucho amor reprende e instruye para que con mi vida pueda servirle y pueda dar gloria a su nombre. De eso no me queda ninguna duda. El problema comienza cuando pierdo de vista a Dios. Y quiero servir mi propia vida, servir y seguir a los hombres, obedecer más la palabra de los hombres que la de Dios. Es ahí donde comienzo a perder mi propósito verdadero y mi meta.

Las dudas siempre estorban en nuestra vida, para todas esas dudas la biblia siempre tiene la respuesta. “como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia” 1 Pedro 1:14. Es increíble como en mi propia vida llego a añorar esos momentos que tenía en mi vida sin conocer a Dios. ¿Cuáles son esas cosas? El descansar, el ir a fiestas, el añorar reconocimiento humano, adquirir mucho conocimiento, deseo material. Todas estas cosas cualquier persona la puede adquirir y traen más problemas que las satisfacciones que pueden dar.

La salvación, Dios nos la da por gracia, recordando Juan 3:16 “…Para que todo aquel que en Él cree no se pierda mas tenga vida eterna” es ahí donde verdaderamente comienza nuestra carrera espiritual. El problema es pensar que esa es la meta. ¿Cuál es la meta en la carrera espiritual? “Sed santos, porque yo soy santo.” 1 Pedro 16. La meta es llegar ahí donde esta Jesús…Ser santos.

Ser santos es estar apartado. En base a esa definición que tan alejado estoy de “ser apartado” en esta semana estuve pensando en esta palabra y vi mi vida y que tan alejado estoy de lograrlo, siendo sincero conmigo mismo he visto que no estoy apartado del mundo y de la vida “normal” que viven los hombres. Es verdad que con mi boca confieso a Jesús pero no siempre con el corazón. Ese apartamiento, no significa que tendremos que vivir en nuestras comunidades exclusivas, viviendo como en otra época y en una esfera sin salir al mundo real. Sino que espiritualmente tener nuestro apartamiento del mundo del pecado.

“sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir” La palabra es clara “en toda vuestra manera de vivir” eso no solo incluye mi vida dentro de UBF o delante de los misioneros o pastores y pastora o en frente de mi mama y de mi familia. Sino que también delante de mis amigos, en la oficina, en el camión y cuando estoy caminando por al calle donde yo pienso que nadie me ve. Ser santos en toda vuestra manera de vivir. La palabra de Dios no solo me enseña de su omnipotencia sino también de su omnipresencia y en esos lugares donde yo creo que nadie me ve. Ahí está Dios viendo mis actos.

Esta palabra me recuerda que estoy viviendo en una carrera espiritual y que no debo conformarme con comenzar a correrla y pararme al primer kilometro. Mi propósito claro es llegar a esa meta. Esforzándome cada día yendo por el camino que Jesús me marcó. De esta manera llegaré a la meta.
Dios me ha permitido muchas bendiciones y me ha respondido todas y cada una de mis oraciones, así como creo que él es omnipotente debo de caminar cada día pensando en su omnipresencia, pensando en hacer las cosas no para agradar a los hombres, sino para solo agradarlo a Él recordando cada día por donde debo de ir y a donde debo de llegar.

Una palabra:
Sed Santos!
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